Te Alabamos, ¡Oh Gran Dios
1. Te alabamos, ¡oh gran Dios!
Tu poder inmenso honramos.
Desde el polvo con fervor
Tus prodigios veneramos,
¡Padre eterno, que jamás
Tu semblante mudarás!
2. De tu trono en derredor
Cantan santos serafines
A tu majestad loor,
Con benditos querubines:
“¡Santo, Santo,Santo!”; el son
Es de su eternal canción.
3. Oye con benignidad
La voz de tus servidores
Que ante Ti con humildad
Hoy imploran tus favores.
Líganos en santa unión,
Quita toda división.
4. Por tan grande salvación
Te alabamos noche y día;
Tuyo es nuestro corazón,
Que en Ti solo, ¡oh Dios!, confía.
A servirte con placer
Consagramos nuestro ser.
Te Amo Rey
Te amo, Rey.
Y levanto mi voz
Para adorar
Y gozarme en Ti.
Regocíjate
Y escucha, mi Rey,
Que sea un dulce son
Para Ti.
Te Loamos, ¡Oh Dios!
Te loamos, ¡oh Dios! Con unánime voz,
Porque en Cristo, tu Hijo, Nos diste perdón.
Coro
¡Aleluya! te alabamos, ¡Cuán grande es tu amor!
¡Aleluya! te adoramos, Bendito Señor!
Te loamos, Jesús, Quien tu trono de luz,
Has dejado por darnos Salud en la cruz.
Te damos loor, Por el Consolador,
Que nos llena de gozo Y santo valor.
Unidos load, Al gran Dios de verdad,
Que es la fuente de gracia, Virtud y piedad.
Te quiero, mi Señor
Te quiero, mi Señor; habita en mí,
y vencedor seré por fe en ti.
Coro
Te quiero, sí, te quiero;
siempre te anhelo;
bendíceme, te ruego;
acudo a ti.
Te quiero, ¡oh Jesús!, mi Salvador.
¡Oh!, hazme en verdad tu servidor.
Tu voluntad, Señor, enséñame;
y de tu gran amor, ¡oh!, cólmame.
¡Oh! mi gran Bienhechor, en tentación
concédeme valor y protección.
Todas Las Promesas
Todas la promesas del Señor Jesús
son apoyo poderoso de mi fe.
Mientras luche aquí buscando yo su luz,
siempre en sus promesas confiaré.
Coro
Grandes, fieles,
todas las promesas que el Señor ha dado;
grandes, fieles,
en ellas yo por siempre confiaré.
Todas sus promesas para el hombre fiel,
el Señor, por su Palabra, cumplirá;
y confiado sé que para siempre en él
dulce paz mi vida gozará.
Todas las promesas del Señor serán
gozo y fuerza en nuestra vida terrenal;
ellas en la dura lid nos sostendrán,
y triunfar podremos sobre el mal.