De noche en Getsemaní
De noche en Getsemaní ronda el tentador sutil.
Lucha nuestro Redentor; es su hora de dolar.
Que no sufra en soledad; aprended de él orar.
Frente a humano tribunal, ¿de qué mal lo acusárn?
Oh, qué amarga es esa hiel; ¿cuánto debe padecar?
Carga su cruz sin temor; aprended de su valor.
El Calvario sube a pie; adorémosle con fe.
El milagro al fin llegó: Dios su vida entregó.
Llora Cristo: “es el fin”; aprended de él a morir.
En su tumba ya no está, de su cuerpo no hay señal,
Hay triteza, hay confusión, ¿quién ha visto al Señor?
Cristo libre, vivo está; aprended, resucitad.
De rodillas partimos hoy el pan
De rodillas partamos hoy el pan,
de rodillas partamos hoy el pan.
Coro
De rodillas estoy
adorándote con fervor,
¡oh Dios, apiádate de mí!
Compartamos la copa en gratitud,
compartamos la copa en gratitud.
De rodillas loemos al Señor,
de rodillas loemos al Señor.
Deberá Jesús llevar su cruz
¿Deberá Jesús llevar su cruz
y verlo el mundo así?
No, hay cruces para cada cual,
y hay una para mí.
Los santos que hoy gozando están
aquí sufrir los vi,
mas hoy sin llanto gustan ya
eterno amor, sin fin.
Paciente llevaré mi cruz,
pues me hace mucho bien;
imitaré al Señor Jesús
quien la cargó también.
Mi cruz con calma llevaré
hasta que llegue al fin;
después corona portaré,
pues una es para mí.
Del alba al despuntar
1.Del alba al despuntar,
mi alma, con afán,
Bendice al buen Jesús,
y luego al emprender,
La esfera del deber,
¡Bendice al buen Jesús!
2.En calma y dulce paz,
en plácido solaz,
¡Bendice al buen Jesús!
en tiempo de aflicción,
En ruda tentación,
¡Bendice al buen Jesús!
3.Si atribulado estás,
consuelo en Él tendrás;
¡Bendice al buen Jesús!
en este mundo cruel,
Seguro amparo es Él,
¡Bendice al buen Jesús!
4.De Él marchado en pos,
hacia el Edén de Dios,
Bendigo al buen Jesús,
en la eternal mansión,
Con alma y corazón,
bendeciré a Jesús.